De los
Comentarios a las Figuras del Mutus Liber
De Simón H.
Tuvimos conocimiento de que el Sr. Simón H. tiene publicado algunos nuevos escritos sobre alquimia, entre los cuales: Comentarios a las Figuras del Mutus Liber.
Tenemos tres libros diferentes con comentarios a las referidas figuras, uno de Serge Hutin, Editions Le Lien, otro de Jean Laplace, Archè Milano, 1979 y otro de Eugène Canseliet, Jean-Jacques Pauvert, Paris, del cual recientemente describimos algunos extractos en lo que respecta a la recogida del rocío.
De las tres descripciones, en nuestra opinión, la más fiable es, sin duda, la de Eugène Canseliet. Como la vía hecha por Canseliet fue la vía seca del antimonio, inevitablemente, él hace muchas referencias a esta vía en el texto en cuanto a la utilización de la sal del rocío sin, no obstante, precisar exactamente cual es la vía ejecutada por los dos protagonistas del Mutus Liber.
Resumiendo: el Libro Mudo, en nuestra opinión, continúa mudo y nos parece que así continuará "ad vitae aeternum".
En la introducción del libro de Altus, Mutus Liber de Jean Laplace, Archè Milano, 1979, pagina 7, dice lo siguiente: "Después de Magophon, es decir Pierre Dujols y Eugène Canseliet, ¿qué nos queda aún decir del Mutus Liber que sea positivamente enriquecedor para el lector?"
¿Quién fue pues Pierre Dujols o Magophon? Nada más que el co-autor de las Demeures Philosophales (Moradas Filosofales) de Fulcanelli.
Pierre Dujols, como ya dijimos en otro escrito, más allá de un erudito como lo prueba en las Demeures Philosophales, era un alquimista práctico que tenía hasta un asistente para ayudarle.

Pierre Dujols (Magophon)
Todos conocen la erudición del autor de las Demeures Philosophales y de Canseliet en sus libros, principalmente en la Alchimie Expliquée Sur Ses Textes Classiques, Jean-Jacques Pauvert, Paris, 1972. Felizmente, también nosotros tenemos los comentarios de Pierre Dujols al Mutus Liber en su Hypotypose.
Nosotros nunca cometeríamos la imprudencia de hacer un comentario a dichas figuras porque, conscientemente, no tendríamos la certidumbre de llegar a buen término.
Por eso, fue muy grande nuestra curiosidad en leer los referidos comentarios hechos por el autor en la URL http:/www.mmoya.com de Muñoz Moya, editores a los cuales solicitamos la debida autorización confirmada por ellos, para transcribir algunos extractos del texto del autor que agradecemos.
Dice el autor en su introducción "Antes de Empezar":
«He visto a lo largo de los años y hasta hoy en día, varias interpretaciones o explicaciones del Mutus Liber, incluso algunas de ellas editadas por algún "erudito" de turno, sin otros conocimientos que unos supuestos razonados.»
Nos parece que el autor no debe haber leído con la debida atención los libros arriba referidos que no son de "eruditos de turno", ni tampoco "supuestos razonados", principalmente los de Eugène Canseliet.
Sería muy laborioso hacer un comentario extenso de su escrito, por eso, como la ley lo permite, nos remitiremos a pequeños extractos en lo que se refiere a la Cuarta, Quinta y Sexta Planchas, sobre todo la Cuarta que es la más polémica.
CUARTA PLANCHA
«Esta es la representación que a mas gente ha engañado, hasta a alquimistas de renombre como Canseliet. (Nunca ocultan tanto los filósofos como cuando parece que muestran la verdad, ni nunca nadie diría tan secreto de una manera que parece muy clara).
Voy a explicarlo lo mejor que pueda.
Lo ultimo que hemos visto era la Amalgama con todas las materias; luego no tiene sentido que aquí se nos muestre otra materia.
Esto es justo el comienzo de la Obra, con la recogida del espíritu, o lo que muchos ha llamado el rocío, pero dentro del vaso se produce. Y su destilación; sin ese Espíritu, es imposible hacer la Obra.
Apelando a la lógica desde el principio, no tiene sentido que el autor pinte unos nubarrones en forma de tormenta, y por otro lado aparezca un Sol radiante, la Luna al otro lado (de nuevo las materias), y al mismo tiempo, "Caiga el rocío del campo; está claro que ese rocío no es otra cosa "
Por otro lado observemos que desde un punto centrado arriba, abriéndose en abanico, componiendo la forma aproximada de un matraz (y no en sentido vertical, como caería el rocío de los campos) hay unas rayas y unos punteados entre ella.»
Después de la descripción "simbólica" de un Águila (que nosotros hicimos en lenguaje claro en nuestra URL), "Las Águilas", el autor dice:
«Luego esos paños que aparecen en el grabado son el numero de Águilas evolucionadas, que como mínimo, es necesario hacer para recoger la cosecha necesaria.
Si alguien hubiese hablado así de claro hace tiempo, cuantos trabajos se habrían ahorrado muchos!»
Y mas adelante:
«Pero los que han hecho interpretaciones del Mutus Liber, no quisieron o no supieron verlo (ya expuse la opinión de algunos sobre el rocío).»
No nos parece necesario transcribir mas nada porque esto es materia más que suficiente para comentar los comentarios del autor.
Lo que nosotros vemos realmente en la Cuarta Plancha es efectivamente, la recogida del rocío hecha con sábanas blancas de lino colocadas sobre estacas de palo y en terreno seco, cuya razón nosotros ya explicamos, porque según dice William-Charles en el Ensayo sobre el rocío: « toda la sustancia colocada por encima del suelo adquirirá mas rocío durante una noche bien calma, que una sustancia colocada sobre la hierba.»
Por otro lado, podréis ver en el lado izquierdo de la Plancha un Carnero y en el lado derecho un Toro que corresponden a los signos zodiacales referentes a los meses primaverales durante los cuales se debe recoger el rocío.
Y la prueba es más que evidente pues los dos protagonistas en el centro y en bajo en la Plancha están exprimiendo la sábana impregnada del rocío en un gran plato, procedimiento usual en este caso.
El autor, apelando a la "lógica" porque en la parte superior de la Plancha, a la izquierda aparece un Sol radiante y a la derecha la Luna, condiciones estas inadecuadas, desde su punto de vista y con justa razón, para la recogida del rocío, la cual deberá ser hecha en plena madrugada con la ausencia total de luz solar y en noche serena.
Aquí, el significado alegórico es muy diferente del invocado por el autor y tiene razón de ser, si no, veamos lo que nos dice un autor anónimo en Recreations Hermetiques, Omnium Littéraire, Paris, 1954, pagina 241:
«Toda la gente sabe hoy, que la luz que la Luna nos envía no es sino un reflejo de la del Sol, a la cual se van a mezclar la luz de los otros astros »
Por eso Altus representó en esta Plancha el Sol y la Luna, siendo el Sol el emisor y la Luna el receptor que nos tramite la luz polarizada, energía sutil que cargará aún más el rocío expuesto a su radiación como nos muestra la Novena Plancha.
Y más aún, el "abanico" que el autor identifica como un matraz (los matraces en el tiempo de Altus y también en el de Glaser o Lemery no eran en forma de "abanico", esto es, cónicos como los Erlenmeyer que hoy usamos) significa la tal luz de los "otros astros" arriba referida, o sea la ¡radiación cósmica!
Cuando hicimos un aporte en el foro de McLean recibimos un mail particular de un subscritor que nos explicaba científicamente la razón por la cual el rocío en esta época del año estaba impregnado del llamado "espíritu universal".
Infelizmente por causa de un problema en el ordenador perdemos varios archivos incluyendo ése donde se encontraba dicha explicación.
El autor, y no solo él, intenta adaptar cualquier obra alquímica a la "suya" y nos parece que descubrió en las Planchas del Mutus Liber lo que ¡los eruditos no consiguieron descubrir! En la Cuarta Plancha él "descubrió" un "abanico" que dice representar simbólicamente un Erlenmeyer o sea, el vaso para hacer las Águilas. Congratulaciones por su "descubrimiento" inédito Sr. Simón H.!
En las Águilas, como ya dijimos, el tal espíritu "rocío" destila porque las sales no fueran completamente deshidratadas y no es más que un agua que no tiene más que un grado Baumé. Para hacer una sublimación del mercurio, tal como el llamado "Azoth", no es necesario hacerla por la vía húmeda porque puede ser hecha también por la vía seca como describe Alberto el Grande en el Composé des Composés, Arché, Milano, Paris, 1974, paginas 51 a 92 o en Siete Textos de Alquimia, Editorial Kier, S.A. Buenos Aires, 1982, paginas16 a 47.
Pero si quisieres obtener solo un espíritu (en este caso espíritu de la sal) para continuar dicha "obra" no agregue el Dragón al "fuego secreto" en la destilación, y entonces si, tendréis un espíritu con alguna graduación que podréis rectificar hasta 30º Baumé. Ya explicamos eso en un escrito anterior.
En la Plancha Quinta, vemos la misma pareja de alquimistas echando el rocío recogido anteriormente a la cucúrbita de un alambique para destilarlo y extraerle su sal que la compañera trasvasa después de la cucúrbita con una cuchara a un frasco de vidrio y lo entrega a un personaje que Canseliet identifica con Saturno.
Los cuatro simbolitos que se ven en el frasco no se identifican espagiricamente con el tal "Azoth" que tiene una simbología propia como todo alquimista experto conoce. Identificar este "producto" con el bicloruro de mercurio es por lo menos una incongruencia.
En seguida, el compañero echa en unos recipientes (cuatro en total) que nos parecen vasos de digestión con su tapa colocados en un horno el contenido del destilado anterior sin añadirle nada y, después de circulado o digerido, es nuevamente destilado y obtenido como caput un producto representado simbólicamente por una flor que la compañera retira de la cucúrbita y coloca en un vaso. El compañero entrega este vaso a un personaje que nos parece Marte. Plancha Sexta.
Finalmente, la pareja junto a un horno con un crisol, la compañera hecha en él el contenido de un frasco que en la Plancha anterior había sido entregado al personaje identificado como Saturno, pues los simbolitos que están sobre el crisol son también cuatro e iguales a los anteriores.
En nuestra opinión y en de cualquier alquimista experto que conozca las materias y el modus operandi de dicha "obra" del autor, fácilmente se apercibirá que la vía y el modus operandi representados alegóricamente en las Planchas del Mutus Liber nada tienen en común con dicha obra ni tan poco con la de Barbault como algunos creen.
La sal del rocío recogida en sábanas de algodón o de lino tal como nos muestra la Plancha Cuarta del Mutus Liber es un nitrato de amonio muy sutil con características muy especiales que tiene aplicación como catalizador en una obra alquímica de un autor contemporáneo citado por nosotros diversas veces.
Por eso en la primavera lo recogimos no de la hierba como hasta ahora lo habíamos hecho, como explica Canseliet y nos fue también explicado por nuestro Maestro, porque no se destinaba a la vía seca o revivicación de las sales.
Y, para terminar, diremos simplemente que cada uno es libre de comentar como quiera según su entender, pero entendemos que al comentar la Planchas del Mutus Liber en relación a su propia "obra", en nuestra opinión, el autor Simón H. se metió en un callejón sin salida!
Rubellus Petrinus