Apocalipsis Revelación Alquímica por Jean de Clairefontaine. (Extracto). Traducción: Rubellus Petrinus. Revisión: S. Omar Exoslius


LA OBRA ALQUÍMICA DE KAMALA JNANA

APOCALIPSIS REVELACIÓN ALQUÍMICA

Por

Jean de Clairefontaine

(Extracto)

PREPARACIÓN

Así como la Preparación es la Obra del Padre, la Fabricación y la Multiplicación son la Obra de Nuestro Señor y es ÉL quién, precisamente, va a desvelarnos el modo operativo y manifestar en todos sus detalles estas dos fases del Magisterio.

La duración de la Gran Obra, hasta el fin de la Primera Multiplicación, es de 28 meses filosóficos; desglosándose como sigue: Preparación: 2 meses. Solve: 8 meses. Coagula: 16 meses. Total: 26 meses. Por consiguiente, la duración de la Primera Multiplicación es de 2 meses filosóficos, tal como indica Kamala Jnana.

La duración total del Magisterio es de 24 días; si se incluyen los 2 días de la Preparación y los 2 días de la Multiplicación, hacen un total de: 24 + 2 + 2 = 28... Ya sabemos que la duración total de Solve es de 10 días, incluyendo 2 días de la Preparación... La duración de Coagula es igual a 24 - 8 = 16 meses..., siendo la de Solve mitad de Coagula. La duración de Solve es así igual al tercio de la duración total del Magisterio.

La diferencia entre los 27,17g y los 11g del pergamino para Solve representa el peso de la Sal necesario en la fase de Coagula - Albificación y a la Primera Multiplicación. Estos 27,19 g de la Sal se dividen en 14 partes, repartidas como sigue:

Separación: 2 partes. Solve: 4 partes. Coagula – Albificación: 6 partes. Primera Multiplicación: 2 partes. Total: 14 partes.

La solución del problema de las proporciones es primordial, porque sería inútil tratar de alcanzar una conclusión si las premisas estuviesen erradas.

Ya sabemos que los tres colores esenciales del Magisterio son: el Negro, el Blanco y el Rojo.

Los siete Espíritus de Dios corresponden a las siete fases del Magisterio..., suponiendo las fases de Pre-Preparación terminadas (la Obra del Padre), estas siete fases son las siguientes:

SOLVE Y COAGULA

1 - Fase de Saturno.
2 - Aceite de Saturno.
3 - Fase de Júpiter.
4 - Vegetación.
5 - Albificación (fase de la Luna).
6 - Fase de Venus.
7 - Fases de Marte y del Sol.

La Preparación: Poseyendo el Mineral, el hijo de la Luz tiene los tres constituyentes que le serán necesarios para empezar la Gran Obra, pero como la cantidad de la Sal de los filósofos es escasa, debe añadir Sal filosófica adicional, que tendrá las mismas cualidades y características excepto el color, en las proporciones que nos son reveladas por S. Juan en el cap. VI. La obtención de la Sal filosófica de una única cosa en todas las cosas constituye un gran arcano, contra el cual tropiezan muchos investigadores.

Ahora que el Hijo de la Luz pose la Sal de los Filósofos rutilante del mineral y la Sal Filosófica, realizará la separación de las tres materias filosofales por la operación de la Preparación, que no debe ser confundida con la Separación de los elementos que se obtiene en el inicio de Solve.

Debemos precisar que, cuando los Filósofos hablan de grados de fuego, ello no significa aumentar o disminuir el fuego como lo hacen los químicos vulgares en sus hornos. No debemos olvidar que su fuego es el fuego secreto, que conocemos y sobre el cual nos extenderemos en el cap. IV.

El Fuego del Espíritu divino revela los fuegos del calor latente de la Sal, del Azufre y del Mercurio: Primer Fuego: la Sal; segundo fuego: el Azufre; tercer fuego: el Mercurio. La conjugación de estos tres fuegos da origen al cuarto Fuego, bajo la acción del Quinto fuego: el Fuego energético.

Recordaremos lo dicho sobre este quinto fuego en el Axioma de la verdadera Alquimia de los Rosa Cruces: el fuego y el calor no pueden ser producidos sino por el movimiento. Por una ingeniosa industria, el Hijo de la Luz en la operación de la Preparación separa de esta manera, a su escala, la Luz (la Sal) de las tinieblas (el Azufre y el Mercurio). Él completa la mortificación, porque separa el cuerpo (el Azufre), del alma (el Mercurio) y del espíritu (la Sal), y esta operación se ilustra en las fotografías en color en Toda la Gran Obra Fotografiada de Kamala Jnana.

El Hijo de la Luz posee entonces los tres elementos que le permitirán constituir su Etíope, y comprendemos ahora porqué los Adeptos dicen que la Pre-Preparación y la Preparación son la obra del Padre, y que la Fabricación y la Multiplicación, descritas en la revelación de S. Juan, son la Obra del Nuestro Señor.

En el mineral, la Sal rutilante de los Filósofos está en cantidad ínfima, lo que llevó ciertos Filósofos a no considerar sino dos constituyentes (el Azufre y el Mercurio)... Pero esta cantidad es suficiente para asegurar la cohesión del Azufre y del Mercurio...

SOLVE

Como resultado de este estudio, las proporciones a adoptar por el Hijo de la Luz para la realización del conjunto de las operaciones, son las siguientes: Mercurio: 70g. Azufre: 30g. Sal: 30g.

Hay que subrayar, naturalmente, que las proporciones arriba indicadas son teóricas y son susceptibles de modificaciones, según el grado de pureza de los tres elementos del mixto y el Sabio deberá hacer las correcciones necesarias.

Ahora va ser descrito sucintamente el cuadro de las diferentes fases de Solve, con la apertura del sexto sello. Sabiendo como debe ser formado nuestro Etíope, la fase de Solve puede empezar con el Quinto fuego. Una reacción intensa se inicia en el Athanor.

De esta manera, se presenta la imagen de la Sal, que el Sabio debe introducir con juiciosa y prudente dosificación en el Athanor, en la masa de su Etiope, para empezar la reacción exotérmica con el Quinto Fuego.

Así como la Sal de los filósofos de la materia es rutilante, la Sal filosófica, que tiene un gran papel en el Magisterio, es blanca y sólida, se presenta bajo el aspecto de una lana blanca que, muchas veces, representó el Eterno con una larga barba blanca.

Es el inicio de la fase de Fabricación y es el momento de estar vigilante. En la fase precedente, la Separación, has separado la Sal, el Azufre y el Mercurio, concluiste la mortificación del mineral recogiendo el alma y el espíritu por un lado (la Sal y el Mercurio) y el Azufre por otro. Has formado el Etiope mineral, triturando los tres constituyentes que mezclaste en las proporciones indicadas.

En este momento, en el seno del Athanor, se produce una fuerte reacción exotérmica, la Sal y el Azufre se combinan bajo la forma de manchas herrumbrosas en la masa misma, que puedes ver por transparencia, aumentando progresivamente el color herrumbroso hacia el castaño. Es el leopardo, del que se hablará mas adelante, en el segundo mes filosófico. En este momento, debes estar particularmente vigilante, porque las manchas color de herrumbre aparecen al fin de un tiempo más o menos largo y, cuando las veas manifestarse, debes reanimar el resto haciendo actuar el quinto fuego. Sino, lo que tu crees vivo estará a punto de morir. Si haces actuar el quinto fuego con retraso o livianamente, será inútil continuar, porque yo no encontré tus obras con mérito delante de mi Dios, tu Etíope ha perdido su vida porque tu no has procedido tal como el Creador lo previó y ordenó.

Si has seguido bien los consejos que acabo de darte, proseguirás tu cocimiento en el Athanor y, en su vientre, tus ojos maravillados verán algunos frágiles gránulos, imagen de la creación de los Mundos (la Mundificación) compuestos de tres constituyentes del Electro, amalgamados en proporciones de la Naturaleza. Estos gránulos, en este periodo de ascensión, no mancharán su revestimiento, sino que escaparán con rapidez a la impureza del compuesto.

Durante la ascensión, después que el Athanor se haya enfriado, los gránulos caen en el compuesto...Los gránulos quedan aprisionados en el compuesto y allí quedarán durante diez días.

El magma leproso y fétido en el cual se bañan los gránulos, los recubre de un revestimiento de impurezas y suciedades; la película impura envuelve los gránulos que cayeron en el Athanor y se liga a ellos como si quisiera volverse uno con ellos, postrada a sus pies. El contacto que hace así con los gránulos infinitamente puros, constituye para ella el testigo manifiesto del amor que engendrará el Infante Rey.

Las operaciones del inicio de Solve, en efecto, son muy delicadas, pero no debes olvidar que operas bajo el signo de Aries, el Carnero, acariciado por la dulzura de los rayos del primer sol de primavera, lo que ciertos filósofos describen poéticamente cuando hablan de su estiércol de caballo.

El Hijo de la Luz habiendo preparado su Etiope y realizado la Sal Filosófica con los tres constituyentes de la tierra de los filósofos, dosificados en las proporciones indicadas en el Cap. VI, echa el fuego sobre la tierra. Una reacción exotérmica se produce tan pronto como el fuego se echa sobre la tierra, por la aplicación del quinto fuego y la lucha feroz en que los dos Dragones se envuelven...

El Sabio, observa atentamente las fases evolutivas de la reincrudación de los mixtos, que se traducen en la sucesión de los colores que él bien conoce y sabe desde el inicio de las operaciones que los gránulos translúcidos están en vía de formación en el cielo del Athanor; el primer color que aparece es el amarillo, pero es huidizo, la materia tiende a juntarse y se obscurece, el cielo se cubre de una constelación de manchas amarillas como las que recubren la piel de un leopardo.

Si el operador incrementa mucho su primer fuego, no llegará jamás a obtener los colores de Solve que alcanzará el negro muy negro. Al contrario, verá que los mixtos toman un color rojo de fuego y ya no podrá seguir. Ya hemos explicado esto.

...Este verso hace alusión a la lucha de los dos Dragones en la fase de Solve. Entonces, en el curso de la reacción violenta que conducirá a la volatilización del fijo, las granulaciones translúcidas y gelatinosas, imágenes de los mundos en formación, formadas en lo alto del Athanor, llevadas por el viento en su vientre, caen, después del enfriamiento, en la masa del compuesto... Ellas soportarán una mortificación de diez días. S. Juan nos da una indicación preciosa sobre la duración de Solve: diez días o diez meses filosóficos.

En el decurso de las operaciones de Solve, una película negra aparece sobre la pared y en el interior del vaso, son los gránulos leprosos después del descenso, bañados en un magma rojo, que no es sino el Mineral reconstituido con el azufre y el mercurio excedente que no fueron amalgamados en las proporciones de natura en los gránulos y las impurezas.

Al son de la primera trompa, el fuego de Espíritu divino provoca la aparición de los mundos bajo la forma de gránulos translúcidos en el cielo del Athanor que, gracias a un descenso de la temperatura, toman una forma gelatinosa y, después, se vuelven sólidos.

Tan pronto como las nubes opacas suben por el Athanor, en el momento del furioso combate de los Dragones, los mundos en formación se separan bajo la forma de globos translúcidos...

El bronce se termina porque el fuego es sutil, vaporoso, purificado, etéreo y estamos desde ahora en los primeros meses de Solve. El cuarto fuego de la sal filosófica, provoca la hornalla ardiente en el Athanor, el combate de los dos Dragones alcanza su punto culminante. El Hijo de la Luz asiste a la ascensión, al descenso, al diluvio, que señalará la victoria del volátil sobre el fijo.

A título de ejemplo, la incineración es la acción por la cual se pone poco a poco el mercurio sobre el azufre filosófico. La destilación se hace tan pronto como la materia encerrada en el huevo se sublima y sube a lo alto del vaso bajo la forma de vapores y, no encontrando ninguna salida, es obligado a caer hacia abajo en el Athanor, donde se cohoba con la parte fija que se encuentra en el fondo.

Todas estas operaciones pueden también ser designadas bajo el nombre de digestión o de cocción. Pero el fuego que debes emplear es el fuego de los Filósofos espagíricos y no el fuego vulgar, sino el fuego de la natura que calienta sin quemar.

Observa fielmente los consejos que te doy para que puedas asistir a la muerte, que marca el fin de Solve y que se caracteriza por el negro, muy negro, en el seno del Athanor. Y entonces te daré la corona de la vida, la diadema de oro que corona el Aceite de Saturno, la Quintaesencia que sobrenada el compuesto...

En este momento, las granulaciones están recubiertas de una ganga leprosa y bañan el magma del compuesto y la sangre del Cordero. Él sube progresivamente a la superficie del compuesto, este Aceite de Saturno del Filósofo. Después de la Albificación, los siete baños de Nahaman los lavarán y los recubrirán de un manto blanco (primera fase de Coagula) que, en la Rubificación (segunda fase de Coagula), volverá a un manto rojo, rojo de la sangre del Cordero, aquél que el Apóstol recogió en el Santo Gral.

El Aceite de Saturno, por otro lado, permite mortificar el mercurio...Una gota de quintaesencia permite también coagular el mercurio vulgar, para sacarle su vitalidad, es decir, eliminar su movilidad, y es esta la razón por la cual la transmutación en frío es posible, tal como vimos en el Cap. XX. De una parte, el aceite tiñe y de otra coagula.

A propósito, las diferentes fases de Solve no se desarrollan aquí por su orden cronológico. Para no mostramos envidiosos, revelaremos que las estrellas del cielo que caen sobre la tierra son aquellas que aparecen sobre las paredes del vaso y que el Hijo de la Luz puede contemplar con admiración en el decurso del tercer mes filosófico, tan pronto como la materia empieza a oscurecer. Es este admirable espectáculo que los Filósofos llaman lluvia de estrellas y que está reproducida en la fotografía nº 13 de Tout le Grand Oeuvre Photographiè de Kamala Jnana... Efectivamente, las estrellas aparecen sobre las paredes del Athanor, por encima de la masa del compuesto, como si ellas cayesen del cielo... Las figuras verdes que se juntan a la superficie del compuesto, bajo el mismo punto de vista, evocan la cabeza del cuervo cortada, la materia se vuelve verde haciendo que se parezca a huevos de rana.

La fotografía nº 20 de Tout le Grand Oeuvre Photographiè, nos da la imagen del compuesto, tan pronto el sabio corta la cabeza del cuervo (6º mes filosófico). Los gránulos son entonces enterrados en un magma pestilente, amontonado, dando al conjunto el aspecto de cavernas y montañas... Este compuesto está constituido por el excedente de azufre y de mercurio no amalgamados, con las impurezas el cuerpo no vivificado por el espíritu, y es en este magna que se encuentran prisioneros los gránulos... En efecto, antes de cortar la cabeza del cuervo, el compuesto se presenta bajo la forma de un liquido negro, muy negro, del cual emergen los gránulos revestidos de su ganga leprosa dando la imagen de montañas o islas.

Tan pronto el Sabio corta la cabeza del cuervo, el Sello de Hermes aparece rápidamente... En esta operación, una parte de lo superfluo es arrastrado, de forma que ya no subsiste en el Athanor sino en el resto de lo superfluo y de la granulación leprosa. La fotografía 20ª ilustra bien este aspecto del resto del compuesto reteniendo los gránulos, de los cuales desaparecerán las islas...Es a partir de este momento que el Vaso debe quedar abierto, salvo durante las imbibiciones que le siguen.

Sabemos que él hace alusión al Aceite de Saturno que empieza a aparecer en el quinto mes filosófico y S. Juan nos hace esta advertencia aquí, únicamente para confirmarnos que las proporciones en volumen que nos reveló son las que deben ser respetadas, desde la constitución del Etiope, si queremos ver aparecer el Sello de Hermes.

Con la aparición de los huevos de rana (8º mes filosófico), la fase de Solve llega a su fin y muchas maravillas son ofrecidas a los ojos del Hijo de la Luz. Durante la cohobación, la parte volátil asciende a lo alto del vaso (el Cielo de los Filósofos) y, cayendo, se mezcla, se cohoba con la parte fija que se encuentra en el fondo. La fase de Solve se caracteriza también por la volatilización del fijo. La Madre engendró bien a su hijo (el Azufre Filosófico) y ella lo mata hundiéndolo en las tinieblas del sepulcro que predomina en su vientre (el vaso). Los mundos en formación quedan en la masa fétida del compuesto, bajo la forma de granulaciones tomando una forma groseramente esférica, amalgamados en proporción de natura. Tienen la consistencia de la misma masa del compuesto y aparecen en la superficie, bajo la forma de islas y montañas.

Tan pronto el Artista corta la cabeza del cuervo, al fin del sexto mes, el vaso queda abierto. En el inicio del sétimo mes, aparece la fase de Júpiter, que precede a la fase vegetativa de los huevos de rana (fin de la fase Solve, octavo mes).

Recordamos que, tan pronto la cabeza del cuervo es cortada, el vaso se abre y la fermentación se produce en medio húmedo.

Tomando el libro de la mano del Ángel, S. Juan lo devora. En su boca (la parte superior del Sello de Hermes) es dulce como la miel pero, después de ingerido, causa sufrimiento en su vientre; el Mercurio tingente es, en efecto, un veneno violento. Constituye una Triaca, y los autores están de acuerdo cuando dicen que no debe ser absorbido sino en dosis homeopática.

La fase de Solve llega a su fin. Tan pronto se corta la cabeza del cuervo y se abre el Vaso, estamos en un medio húmedo y empieza una fermentación que se manifiesta por el color ceniciento de la fase de Júpiter, muy corta, que precede al color verde de los huevos de rana (fase de la Vegetación, octavo mes filosófico), que marca el fin de Solve... En otros términos, este color ceniciento aparece naturalmente durante la fermentación, sin aplicación de otro fuego que le sea propio y sin aplicarle fuego exterior; es decir, el quinto fuego, bajo el aspecto de un polvo ceniciento, que justifica esta frase del fin del capitulo: él se fija sobre la arena del mar... El Dragón ha terminado su misión, pues no interviene más; termina en el momento que la fase de Júpiter comienza. La fase Solve-Fabricación esta prácticamente terminada.

Tan pronto el tercer sello es abierto, de repente aparece un caballo negro. Este color es aquel del compuesto al final de Solve, y está marcado por la volatilización del fijo. El caballero tiene una balanza, que nos dará las proporciones a seguir para la formación del Etiope...

COAGULA

Después de las tinieblas de Solve, el Hijo de la Luz observa la resurrección gloriosa del Infante Rey, que se vuelve el príncipe de los reyes de la Tierra... Pronto, la masa del compuesto, la tierra, se deseca y se agrieta, produciendo cavernas, al final del quinto mes filosófico.

Un poco de reflexión permitirá al Sabio comprender la razón de la gran variedad de colores que aparecen entre el negro y el blanco. Recordamos que, con el primer baño, es necesario actuar con prudencia y moderación... El fuego salino obra sobre el revestimiento que rodea la granulación, cuya masa es roja. Comprenderá así la razón de la aparición de los diferentes colores, antes del blanco de la vestimenta de lino. Como, por otro lado, la lepra no puede desaparecer totalmente después del sétimo baño, deducirá que la Primera Piedra contiene aún impurezas que la vuelven impropia para toda transmutación, y verá la necesidad de purificarla por medio de las Multiplicaciones, como se describirá más adelante.

El mejor consejo para los hijos del Arte, y una de las cualidades maestras, es la paciencia para no apresurarse en obtener la Paloma de Diana: esta fase no intervendrá, sino cuando la mundificación esté completamente terminada y hayan finalizado la totalidad de las fases de Solve.

Este maná está escondido para el profano. Está reservado al elegido del Padre y la definición del maná referida arriba nos hace pequeños. La granulación blanca, de olor suave, tiene un gusto dulce de miel que el Hijo de la Luz puede contemplar al final de la Albificación. La piedra blanca que le será dada es el azufre blanco, la paloma de Diana, la Luna muy pura, la Luz del día, la Estrella de la mañana, que marca el fin de la primera fase de Coagula y que le muestra que llega al fin de sus trabajos.

En corolario de lo que precede, el investigador comprende porqué y en qué condiciones el fuego, vulgar cuyo empleo está rigurosamente proscrito hasta entonces, puede ser usado en esta fase de la Albificación.

Hemos visto que las operaciones para la Albificación duran del noveno al décimo mes ph., o sea 7 meses. Para la Rubificación, la duración para obtener el color amarillo es del decimosexto al décimo sétimo mes, o sea 2 meses. Para obtener el color de azafrán, la duración es del decimoctavo al vigésimo primer mes, o sea 4 meses. Para obtener el color rojo, la duración es del vigésimo segundo al vigésimo cuarto mes, o sea, 3 meses. La duración total teórica de Coagula es de 16 meses, donde 7 son para la Albificación y 9 para la Rubificación.

El tiempo esta próximo: esta corta frase evoca la materia próxima de la obra, la piedra llegada al régimen de Venus en Coagula, así llamado por los filósofos porque está próximo el tiempo de la coronación de sus trabajos. Después del reino de Venus, no resta más para realizar que el reino de Marte, preludio del Sol, es decir, de la Piedra definitivamente fijada.

La granulación ha recibido, en primer lugar, la leche virginal que le permite corporificarse, así como una alimentación de carne dada por el mercurio tingente que calmó su hambre y su sed y, por ello, recibió la estructura definitiva de la Piedra al rojo, que le permite superar la prueba del fuego... La piedra está definitivamente fijada; no tiene más hambre ni sed, llegó a un estado de saciedad perfecta.

El perfume de los vapores se eleva delante de Dios. Estos perfumes nos recuerdan el olor suave de la Piedra al blanco, tan pronto el gránulo queda recubierto por el revestimiento blanco que le fue dado... El sabio debe, entonces, responder a esta cuestión: ¿Porqué la Piedra al blanco tiene un olor tan suave? La repuesta es muy simple: En la Piedra al blanco, el azufre está extinguido y amalgamado al mercurio en proporciones de natura, en la granulación; por otro lado, el vaso está abierto y la granulación muy seca. En fin, aunque el azufre interno conservase su mal olor, este ultimo no se podría exhalar, pues la piedra, estando recubierta con su manto blanco, con su cáscara salina, se vuelve totalmente impermeable. Por ello, se puede plantear otra cuestión: ¿Porqué la piedra al rojo es fétida?. La respuesta es igualmente muy simple: Desde el principio de Solve, sabemos que los tres compuestos del mixto se subliman en el cielo del vaso, en el momento de la mundificación, en el seno del viento, de los vapores, y entre estos vapores se encuentran los del azufre en forma de gas sulfuroso, exhalando un olor de putrefacción que lo caracteriza. Recordamos que todo el olor es indicio de humedad, lo que acontece en Solve y, tan pronto como esta humedad desaparezca, los olores desaparecen ipso facto. Lo mismo para la piedra roja, como nos explica Kamaja Jnana en su Diccionario, con estas palabras: olores, de la primera imbibición con mercurio tingente, que da el color amarillo, la última la vuelve color de sangre quemada, la piedra huele aún a sepulcro, porque las imbiciones se hacen con la quintaesencia, caracterizada por su mal olor. Esto persiste, mientras la piedra no esté seca; es decir, aún no fijada. Por el contrario, ella no tiene ningún olor a partir de que la fijación esté completa; es decir que la sequedad sea total, como nos es explicado en la Pléyade Alquímica que contiene siete documentos inéditos de los Maestros de Ajunta.

En este texto, nos anticipamos a la fase Coagula, pero sabemos que con la Cebación, la Piedra se alimenta de la leche virginal de donde fue formada. El infante, o Azufre Filosófico, bebiendo esta leche virginal, que es volátil, la fija en él; encierra a su madre en su vientre, por la fijación del volátil que caracteriza Coagula.

En la fase Coagula-Fabricación, la Albificación recubre esta ganga de un manto de lino blanco que, por la acción corrosiva de la sal filosófica, depura la granulación dándole una nueva vida. Pero la lepra no desaparece totalmente.

Estamos en la fase Coagula y la Albificación ha finalizado. Las granulaciones representan los mundos en miniatura, que están cubiertos de su revestimiento de lino blanco.

...Evocamos la luz fosforescente perpetua del Cisne de Hermes, elevado a la perfección total y, arrodillados, nos fue permitido contemplarla. Esta maravillosa luz fosforescente es la Piedra filosofal al blanco, llegada a un grado extremo de pureza...

Esto no será aún el fin, porque si el Hijo de la Luz llegó bien a la Piedra Roja y al fin de la Fabricación, tendrá aún de realizar las Multiplicaciones.

Empezamos con el mineral rutilante, con la sal rutilante de los filósofos y llegamos a la Piedra Roja; esta analogía explica porque la séptima fase es confundida simbólicamente con la primera; limitándose al aspecto, el circuito es cerrado y las mismas operaciones continúan en cada una de las Multiplicaciones siguiendo el mismo ciclo tal como el Uróboros.

Hemos visto que la sétima fase se confunde con la primera: la Sal de los filósofos en el mineral es rutilante como en la Piedra perfecta al Rojo. Consecuencia del Magisterio: el principio tiene la misma apariencia que el final.

Hemos explicado que nos encontramos en la fase de la Rubificación, por las imbibiciones de la Piedra al blanco hechas por el mercurio tingente, y que marcan el fin de la fase Coagula-Fabricación. Por esta repetición, reencontramos la confirmación que esta misma operación debe hacerse al final de la Primera Multiplicación y la Piedra al Rojo, la túnica roja de Nuestro Salvador, permitirá al Hijo de la Luz realizar sus primeras transmutaciones.

Pero añadiremos, en este asunto, que los Adeptos, dignos de este nombre, están de acuerdo en decir que tres Multiplicaciones bastan para asegurar a la Piedra al blanco o al rojo el poder de transmutación deseada y que es, entonces, en la proporción de una parte de polvo de proyección por mil partes de metal imperfecto, lo que nos enseña en particular en buen Flamel...

La piedra, resultante de Coagula y de Fabricación, está asociada a la imagen de la muela, para enseñarnos que, antes del inicio del segundo Solve, la piedra debe ser triturada, de igual manera como fue triturado el Mineral en el inicio de la Preparación; operación que tiene por objetivo separar los tres constituyentes del mixto, bajo la acción de los cinco fuegos.

Como en la Multiplicación, la cantidad de Azufre se limita a aquella que está incluida en la Piedra. El Sabio no dispone más para su segundo Solve que la fuente de calor manifestada en el primer Solve para el Azufre excedente, y no habrá una segunda reacción exotérmica.

La Multiplicación pone en obra los mismos tres elementos constitutivos de la Piedra y que conducirán al Sabio a la conquista de la semilla áurea. Consideramos inútil recordar que el calor devorador es siempre activado por el quinto fuego.

Así, en la Primera Multiplicación, encontramos nuevamente el Mercurio ph., el quinto principio de los mixtos, compuesto de lo que hay de más puro en los cuatro elementos, y no olvidaremos que el falso profeta contiene las impurezas que justifican la nueva fase de Solve. El paralelismo entre la Fabricación y la Primera Multiplicación se confirma así de una manera indiscutible.

El residuo de escorias e impurezas se eleva, en efecto, hacia el cielo del Athanor, bajo la acción del quinto fuego, antes de concentrarse en el fondo del vaso, donde formará un nuevo compuesto, muy reducido con relación al del primer Solve.

La fase de Solve es, en efecto, muy corta, pues la duración total de la Primera Multiplicación, incluyendo Coagula, es de 2 meses ph.

El problema se limita así, en la vía de la purificación de la Piedra, a la eliminación de las impurezas que la manchan y será obtenida por una adición de Sal a la Piedra, que fue triturada previamente. El Segundo Solve será, así, realizado por medio de esta Sal adicional, siguiendo el mismo proceso que en la Fabricación, ayudado naturalmente con el quinto fuego... Hemos encontrado que el peso de la Sal adicional para la Primera Multiplicación era 3,884g, o sea 4g para 100g de materia, que representan las dos ultimas partes de la Sal primitiva. Como dijimos en el Cap. VI, este peso es teórico, porque la cantidad de la Sal a añadir a la piedra depende en particular de la calidad de la Sal, de la temperatura del local donde se realizan los trabajos y también interviene el Arte de la Alquimia que permite el Electro concluir la Gran Obra.

En la cocción, el fuego de rueda se renueva siguiendo los mismos ciclos en la Fabricación y en cada una de las Multiplicaciones.

Tan pronto la Piedra al Rojo resultante de la Primera Multiplicación es triturada, se somete a una nueva acción del fuego del caos, activada juntamente por el quinto fuego...

Las operaciones del Segundo Solve se desarrollan en el mismo orden que en el Solve de la Fabricación, con la diferencia de que el compuesto es prácticamente inexistente, ya que no está constituido más que por el resto de las impurezas.

El Dragón es arrojado al Abismo, la Piedra resultante de la Primera Multiplicación se introduce en el Aludel. Aún estamos en la fase Solve de la Segunda Multiplicación, y esta fase dura 1 mes ph., comprendiendo el correspondiente Coagula, como acabamos de ver... Pronto, la Segunda Multiplicación estará terminada y será necesario proceder a la Tercera Multiplicación con un nuevo Solve que durará poquísimo tiempo.

Pero, sobre este asunto, debemos explicar la razón por la cual algunos filósofos, y Flamel en particular, afirman que la Piedra gana en cantidad y calidad con las Multiplicaciones. En lo que respecta a calidad y virtudes, ninguna duda puede subsistir en nuestro espíritu, pues las Multiplicaciones tienen como resultado purificar el azufre ph., fijarlo en estado puro que permita las transmutaciones. Pero Flamel nos dice también que ella aumenta en cantidad. Este punto puede parecer falaz. Efectivamente, si obtuviésemos 100g de Piedra al final de Coagula-Fabricación, no es concebible que este peso se transforme en 110g, por ejemplo, al fin de la Tercera Multiplicación. Pero debemos considerar nuestra Piedra, no solamente bajo el aspecto del Azufre ph. sólido, sino bajo su aspecto liquido. El Azufre ph. deberá, a su vez, disminuir de peso, correspondiendo ello a las impurezas que sean eliminadas. Por el contrario, es natural que el aceite de Saturno de la Tercera Multiplicación sea abundante hasta al fin de la Fabricación, por el hecho de la adición de caos, del que hemos determinado la cantidad... Entonces, la Primera Multiplicación, seguida por la Segunda y la Tercera Multiplicación, producen el aumento de la cantidad de Quintaesencia. Así, las palabras: Medicina, Quintaesencia y Piedra se entienden por dos representaciones sólida y liquida de la misma cosa y, así, es exacto que la Piedra aumenta en cantidad en su conjunto. Subrayamos que el Sello de Hermes es, como la Piedra, un agente de transmutación, como explica Cyliani cuando relata la transmutación hecha en frío, vertiendo un uno por ciento de Aceite sobre el mercurio, que se coagula en el más bello oro...

Sabemos que, al final de la Tercera Multiplicación, la Piedra contiene aún una cantidad muy pequeña de impurezas, que podrán ser eliminadas en las Multiplicaciones posteriores, si el Sabio así lo desea; si bien, a partir de la Tercera, le permitirá ya hacer transmutaciones en la proporción de 1 a 1000.

Este capítulo nos ha conducido al final de la Tercera Multiplicación, que ha permitido al Hijo de la Luz obtener el Polvo de Proyección, con el cual podrá transmutar un vil metal en oro vivo.

Tu habrás perdido toda esperanza de ver el lunar fosforescente emitido por el Pájaro de Hermes, tan pronto sea llevado al límite de la perfección. Es este lunar perpetuo que, de rodillas, tuvimos la gracia de contemplar en el templo en donde nuestro Gran Maestro nos concedió la iluminación, lámpara brillante del fuego del espíritu del Soberano Creador del Universo y circundando sus Tablas de la Ley de un halo divino.

Cuando hayas comprendido bien toda la teoría, y todas las fases operativas te sean perfectamente conocidas, y tan pronto tengas abordado el inicio de tus trabajos, no busques quemar las etapas, ni pienses que con la suma de conocimientos que hayas adquirido, el triunfo coronará obligatoriamente tu obra, a pesar de su simplicidad. Efectivamente, la alquimia es un Arte que exige muchos cuidados, atención, destreza y paciencia.

FIN